Por.- Willian Baldayaque
Existe mucha diferencia entre la teoría filosófica plasmada en artículos con términos rebuscados, los discursos bonitos y enérgico a través de los medios de comunicación, y la habilidad de ver la paja de los ojos de los demás, con el ejercicio pragmático de meterse las manos en los bolsillos y atender una problemática o hacer la diligencia para corregir un problema.
Esa falta de responsabilidad es notoria entre quienes saben advertir muy bien, las tramas de grupos para deshabilitar su partido, discurso barato al cual se adhieren para no reconocer que lo que le pasa al dirigente perremeista Genaro Martínez, le importa tres pitos, quien luego de haberse incendiado su hogar en el sector Bella Vista, regalan 50 vivienda y él que más la necesita no está en el listado.
Si de algo me puedo llenar la boca, es que siendo miembro del PLD, sin ocupar ninguna posición o cobrar salarios lujosos como hoy muchos de esos dirigentes gozan, estos problemas no eran ignorados, sino que humildemente eran atendidos como si de un familiar o amigo se trataran, de manos con colaboradores de todos los niveles de Montecristi.
Mientras las redes son abarrotadas con sutiles campaña para el 2024, hoy por hoy esas figuras que pretenden venderse como la solución a todos los problemas de Montecristi, pero no desde el lugar en que se encuentran, sino siempre de otras.
Pero como dice el refrán: ¨Donde Dios no puso, no puede haber¨, y por mejor gestión que realice el presidente Luis Abinader, si localmente no se respalda esa gestión atendiendo las problemáticas de los compañeros, créanme que a ese ritmo en el 2024 no tendrán con quien contar, por esa actitud arrogante, prepotente, faltante de solidaridad que hoy le adornan, y el contagioso coro SE VAN, volverá a pegarse, pero esta vez, en su contra.